miércoles, 6 de abril de 2011

LOS AMIGOS DE PETER (1992), de Kenneth Branagh

Peter convoca a todos sus amigos de juventud porque sabe que, de todas las cosas de la vida, lo que más permanece es la amistad. Y no quiere irse sin probarla una vez más. Sabe que, para él, se han acabado las fiestas y la diversión por puro placer. Quiere ver y sentir las huellas que otros han dejado en él y las que ha podido dejar él como rastro de su suave paso. De aquí en adelante ya sólo le van a rodear los hombres de negocios, los irritantes administradores, los insultantes abogados y los obligados médicos. No tiene a dónde ir salvo a un caserón que perteneció a su aristócrata familia y el cariño incondicional de una cocinera que le vio crecer.
Y allí, con él, está el hombre que comenzó a escribir una obra de teatro en su compañía cuando eran jóvenes. Y que le dejó allí. En la estacada. Porque recibió la llamada del dinero fácil y lo mezcló en un cóctel de alcohol y fama. Y parte de sus ilusiones se fueron con él. Ahora vuelve...y vuelve con la vida embargada por una estrella de la televisión.
Y una chica, Maggie, cuyo amor es insultante y que, quizá, no ha logrado la estabilidad sentimental precisamente por eso. Porque hace sentir pequeños a todos los que la aman y ella no se siente saciada de amor, nunca...nunca. Sólo quiere que la devuelvan lo que ella vierte y convierte en amor, en compañía, en comprensión, pero nadie la puede alcanzar. Nadie la puede contentar. Y el único que quizá pueda está a punto de entrar en un túnel sin regreso.
Y un matrimonio de músicos en permanente tensión porque tuvieron mellizos y uno murió de muerte súbita. No pueden superarlo. Ella necesita derramar la culpa en alguien y lo hace con él y él no puede más porque también sufre como ella. La mujer no hace más que llamar por teléfono para ver si su único hijo está bien y él está agotado de pánico, muerto de culpabilidad, metido en el infierno de perder todo lo que más ama.
Y otra chica, Sarah, que toda su vida se la ha pasado corriendo, huyendo del compromiso y refugiándose por el camino en el sexo, en el sexo enfermizo, continuo y fácil, en el sexo sin sentido. Sencillamente porque desconoce el significado de la palabra amor aunque sabe muy bien cuál es el de la palabra amistad.
Habrá advenedizos que acabarán saliendo de las vidas de algunos de ellos. Y ellos, ellos...no tienen otra cosa más que su vida caótica y destrozada porque ninguno de ellos es como quiso ser, porque ninguno encontró lo que buscaba salvo en aquellos momentos mágicos, irrepetibles en que tocaron la amistad de los demás. Momento que no se apropió nadie. Sólo ellos.
Con sus inmensas ganas de estar con los demás. Eso es vivir. El resto es transitar y esperar. Y yo también, alrededor de un piano, he cantado The way you look tonight, he invitado a una chica a bailar sin más intención que la de dejarme envolver por el aire de una amistad que se esfuma tan rápidamente como el empujón de una vida que no quiere entretenerse en una simple melodía.
Mientras ustedes ven Los amigos de Peter, de Kenneth Branagh, yo me pondré algún disco de vinilo que me recuerde aquella sensación de estar acompañado de personas que, de alguna manera, nunca podrán dejarme.

8 comentarios:

dexter dijo...

Qué bonita y entrañable película, qué de recuerdos, y qué jóvenes éramos todos. No recuerdo así detalles concretos de la película - sólo la presencia de la gran Emma Thompson y el momento final en el que Peter reúne a todos para contarles su secreto-. Pero es una película que me dejó una sensación muy agradable. Lo mismo que me pasa con "Reencuentro". Desde luego es la película no shakespereana que más me gusta de Brannagh - y si incluimos las adaptaciones del bardo también es de mis preferidas de él- porque, anda majo, que lo de "Morir todavía" era para cortarle las uñas a cachos.

César Bardés dijo...

Pues sí, Dex, tienes toda la razón. Es bonita, es entrañable (quizá porque todos estamos reflejados en esos amigos a los que hemos dejado de ver y que, de alguna manera, llegaron a forjar cómo somos) y es la mejor película no shakesperiana de Branagh, que baja muchos puntos cuando está fuera de su ambiente (tiemblo con la llegada de "Thor"). "Morir todavía" fue un intento noble pero torpe, creo yo y no empieza mal, lo que pasa es que el desenlace es muy malo. Y no cabe duda de que "Los amigos de Peter" tiene más de un punto de contacto con "Reencuentro" sólo que allí falta uno de esos amigos y en "Los amigos de Peter" lo que se nos narra es el momento inmediatamente anterior a que uno de ellos falte. En todo caso, estoy completamente de acuerdo con tus valoraciones y tus nostalgias.

Carpet dijo...

Recuerdo que cuando fuimos a ver (un grupo de amigos, no de Peter) la peli, casi todos salían comentando lo buena que era la banda sonora, que lo es. Yo salí, sin embargo, pensando en ese posible reencuentro varios años más tarde con el mismo grupo que acababamos de verla. Lo cierto es que ya estabamos más cerca de acudir a la reunión de Peter que de plantearnosla para muchos años después (el bueno de Kenneth no me saca más de 4 años).
El caso es que me trajo un sentimiento nostálgico a prioristico ( cosa más rara, oye) pensando en como seríamos aquel grupo unos años más tarde, como decían Presuntos Implicados "como hemos cambiado...".
Sobre la peli hay dos cosas que me gustaron bastante, una es la sensaciónn de cercania y familiaridad que te dan los personajes aunque anden muy alejados de lo habitual en tu entorno, (no conozco obsesionadas por el sexo tan bellas como Sarah, ni menos bellas tampoco, a decir verdad).
Me gustó mucho en cualquier caso, sobre todo, me cayo simpático el personaje que componía el entonces desconocido Hugh Laurie, un pobre hombre que intenta sobreponerse al dolor y volver a ser feliz, pero oprimido por la obsesión protectora de su mujer y el peso de la culpa. Me gustaba su musicalidad. Una musica que no ha abandonado al Dr. House, el otro día escuche alguna canción de su disco, versionando viejos blues de Nueva Orleans.
Y lo que son las cosas, Kenneth Btannagh se escontró hace ya bastantes años con un joven Robert SDean Leonard en "Rebeldes del Swing" (me gusta esa peli aunque se quede corta), ¿quien le iba a decir entonces que iba a terminar siendo el amigo Wilson de Hugh?.

Abrazos.

César Bardés dijo...

Veo que estabas medio viendo la Sexta 3 hace poco por la mención a "Rebeldes del swing". Aunque yo no me quedaría tan sólo ahí, sino que el propio Branagh seleccionó a Robert Sean Leonard para el papel del pánfilo Claudio en la más que estupenda "Mucho ruido y pocas nueces".
En cuanto a la nostalgia que despierta "Los amigos de Peter", estoy de acuerdo. No hace muchos años, uno de los de la pandilla de toda la vida se casaba y se hizo una despedida de soltero que yo no entendí muy bien (soy muy soso, la verdad) pero al final, dimos con nuestros huesos en un karaoke. Tampoco soy de ir a esos sitios pero quizá ése fue el último momento de magia que pasé con mis amigos de toda la vida. Sentados a un lado de la barra, a algún incauto se le ocurrió pedir "New York, New York" y los seis o siete que éramos la cantamos a voz en pluma. Además de arruinar el espectáculo al aspirante a cantante, fue el último momento en el que me he sentido unido a ellos de forma, quizá, permanente. Por supuesto y, desde entonces, los encuentros siempre han sido breves, superficiales, con prisas, cortos e, incluso diría, que insípidos. Quizá habría que coincidir algún día en algún karaoke y pedir que vuelvan a poner la melodía de "New York, New York", de John Kander y Fred Ebb.
En cuanto a la película en sí, me gustan mucho los diseños de todos los personajes. Desde Sarah hasta Peter y ese aire de decepción que rodea a todos ellos porque la vida, normalmente, no es lo que hemos planeado aunque haya momentos que se queden atrapados en el cariño por la complicidad que han despertado, por la seguridad de que esos momentos sí que son eternos aunque no nos demos cuenta cuando los estamos viviendo. A mí me gustaría hacer de Peter alguna vez y volver a reunir a mis amigos y digo esto y lo que se me remueve por dentro es la pereza de organizarlo todo y de dar ese paso.
Todos somos amigos de algún Peter.
Abrazos a todos los que hacéis que este sitio sea de película, o de una película como ésta.

Carpet dijo...

Si que está bien "Mucho ruido...", si... Aunque ahí el que me chirría mucho es Michael Keaton, que por mucho que su personaje sea tan antipático no se desprende de los tics de "Bitlechus".
Si, la Sexta 3 se está convirtiendo en un referente, aun no programan demasiado bien, pero puedes pillar alguna que otra cosa valiosa a deshoras.

En cuanto a los reencuentros, ejem....yo he celebrado alguno con mucha ilusión (creo haberlo comentado ya) pero al cabo de poco rato me descubría jugando a las batallitas comunes y sin ninguna cosa actual en común con quienes tantas cosas compartí. Se me quedó muy corto y muy decepcionante.

Y no está mal cantar lo de "New York, New York" como punto de encuentro...me temo que con mi pandilla de entonces nos uniría cantar a coro lo de "Y creo que he bebido más de 40 cervezas hoy...."

Abrazos.

César Bardés dijo...

Mira que se ha comentado mucho lo de Michael Keaton en "Mucho ruido y pocas nueces" y a mí no me chirría tanto, entre otras cosas, porque su papel es el de un perfecto asno y lo prefiero así que no interpretado de manera hierática si bien, sí que estoy de acuerdo en que es un actor que muchas veces ha estado fuera de sitio y que es bastante tendente al exceso.
Lo de las cuarenta cervezas también despierta en mí bastantes recuerdos aunque eso pertenece a un círculo de amigos más amplio y a una ciudad en concreto que fue destino para intentar hacer que unos cuantos niños sin recursos se lo pasaran bien en las vacaciones de verano. Igual que "Mil gaviotas donde irán", "Dime tu nombre y te haré reina de un jardín de rosas" o "Gordas, gordas, gordas, super gordas...". Eran tiempos en que todos éramos muy jóvenes, había mucha ilusión en todos nosotros, ninguno hemos llegado a ser la mitad de hombres que soñábamos ser y, como dicen en "Las horas", no nos dimos cuenta de que aquello no era la puerta de la felicidad, sino la felicidad misma.

dexter dijo...

A mí en "Mucho ruido" quien me chirría es Denzel Wasington haciendo de rey de Aragón. Vaya que aquí el sol cuando pega, pega, pero no tanto.

Umm, habrá que encargarle a Chus un conversacines sobre New York, New York y que te haga cantar un par de estrofas.

César Bardés dijo...

Pues mira, Dex, ahí sí te voy a dar la razón porque fue exactamente el mismo comentario que hice cuando salí del cine en su día. No sé si es que fue impuesto por la Samuel Goldwyn Company o es que Branagh quiso tener a una estrella americana para abrise puertas en Estados Unidos o qué, pero fue una metedura de pata alucinante.
Por cierto, estoy afónico por culpa de la maldita alergia primaveral, mejor cantar "Wondering star".