miércoles, 26 de marzo de 2014

NON-STOP (2014), de Jaume Collet-Serra

Un avión nunca es el mejor lugar para relajarse. Y menos para alguien que tiene que vigilar rutinariamente el viaje de los demás. El cansancio hace mella y el miedo está ahí, escondido en alguna parte del alma atormentada. Tanto es así que la mentira es un pasajero más de un avión que parece hecho para ser un ataúd.
Malditos dispositivos móviles. Parece que ellos son los depositarios de unas esperanzas que apenas duran unos segundos. Un mensaje siempre hace ilusión porque eso lleva a pensar que alguien, en algún momento, ha pensado en ti. Pero también es un embalse de nervios al que va a parar nuestra visión perdida, nuestra falsa idea de que somos imprescindibles para alguien. Tanto es así que también aquellos que quieren hacer daño son letras de la pantalla molesta y brillante que se enciende a cada cinco minutos con algún ruido sacado de las entrañas de la electrónica.
De repente, todo lo que parecía blanco se vuelve marrón y ese marrón es algo que llevas encima porque te lo vas a comer con el menú del vuelo. Demasiadas idas y venidas por los pasillos, mentes débiles que acceden al vil chantaje y la gente que muere porque sí o por qué no. No hay nada que pueda parar esa ladina y terrible forma de amedrentar a la gente a diez mil metros de altura usando a un agente de la ley como escudo. En un avión es así. El miedo está en el ambiente. Incluso el miedo de la gente que no lo tiene.
Y es que, tal vez, en esos miedos también están las horas de despiadada soledad que han castigado la mirada y hundido la moral. Por eso las dudas aparecen. No solo en los demás sino también en uno mismo. No puede ser. Siempre se ha hecho lo que se ha creído que era correcto y ahora  alguien, con la simple arma de un irritante móvil, está sembrando pánico. Es un tipo que quiere hacer una escala en el destino de todo el pasaje porque el dinero, ése que tanto escasea, está todo reunido allí arriba. De hecho, no hace falta ni tren de aterrizaje.

Jaume Collet-Serra vuelve a sorprender con una película en la que se maneja muy bien en los espacios cerrados aún con sus defectos propios (y quizá deliberados) de la serie B. No hay mucha lógica en algunas cosas pero el ritmo impulsa al salto sobre esos agujeros y el misterio y la intriga son dos pasajeros más en ese avión que cruza el charco con las horas contadas. Hay recursos fáciles pero no demasiados, hay cosas originales y, desde luego, resta muy poco en el pensamiento cuando se sale al aire despresurizado de la superficie, al otro lado de la taquilla. Liam Neeson sigue siendo el héroe de acción perfecto para Collet-Serra y Julianne Moore secunda sin problemas un papel que podría haber hecho cualquier otra con menos nombre. El rato se pasa y el sonido de la obligación de llevar el cinturón de seguridad abrochado es un poco mentiroso. Defectos pequeños para una película que, sin pretensiones, lleva sin escalas al aeropuerto sin reloj.

14 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Juer, que vida llevo, tal parece que ando en un avión de acrobacias con un motor averiado que ha sido secuestrado por un pirata aereo al que se le han escapado todas las serpientes. Vamos una locura mu loca.

Me cuesta encontrar un rato con los amigos, siquiera para hablar de cine. En fin, que me creí que este era el estreno semanal pero me doy cuenta que hoy es jueves así que habrá otra peli de la que hablar, por tanto no se si traer un transversal aereo o esperarme al estreno de la semana.

No obstante y por si acaso me devora de nuevo la vorágine habría que decir que el avión ha sustituido al tren en esto del espacio cerrado y aislado en el que pueden pasar tantas cosas y con muy poca libertad de maniobra aunque tengamos todo el cielo para ir de un lado a otro, o tal vez por eso mismo.

Por haber, hasta hemos encontrado la manera de remakear de forma velada poco brillante a decir verdad al propio Hitch de "Alarma en el expreso" en la mediocre para mi gusto "Plan de vuelo, desaparecida". Aunque lo más habitual sean los secuestros aereos desde el "Pasajero 57" de wesley Snipes en plan superhombre hasta la más interesante, aunque algo tópica ( si cambiamos barco por avión, que eso de meter un comando en pleno vuelo es la bomba, nunca mejor dicho), "Decisión crítica". Incluso las que tienen una base mucho más real como "United 93" de Paul -epilepsia- Greengrass.

Por secuestrar hasta tenemos el secuestro de un aeropuerto entero en "La jungla de cristal 2" que mantenía a los aviones dando vueltas sin poder aterrizar y quedandose sin combustible, menos mal que por ahí andaba Mclane.

Y si no son los malos los que atemorizan al pasaje, siempre podemos encontrar otros males, desde el suicida que explota una bomba en pleno vuelo durante una tormenta de nieve que dificulta el aterrizaje forzoso en el primer "aeropuerto" a la avioneta despistada que se carga a los pilotos en "Aeropuerto 75" y resto de secuelas que fueron satirizadas con mucha gracia en la primera y la mejor ,con permiso de "Top Secret", de este tipo de pelis que era "Aterriza como puedas".

Hay muchos más aviones, de guerra, de exhibición, hasta aviones casi de ciencia ficción,...os dejo para que amplieis si os apetece.

Abrazos alados

César Bardés dijo...

No te preocupes que esta semana tenemos triple estreno. Ya está colgado, digamos, el plato fuerte que es el de Wes Anderson y mañana pondremos otra cuyo artículo se ha marchado directamente hacia Argentina.
Los aviones, esos grandes pájaros que no siempre son sinónimos de comodidad. Habría que recordar, ya que estás rodeado de serpientes, esa de "Serpientes en el aire" que, salvo error u omisión, significó el debut de Elsa Pataky en el cine USA. También habría que destacar aquella de "Turbulence", con Ray Liotta esposado como un preso de peligro comprobado y haciéndose con el control del avión. En plan mucho más grueso (hay personas que adoran esta película) está "Con Air", con Nicolas Cage de buenecito y John Malkovich haciendo de malo malísimo malón. En cuanto a aviones de exhibición está aquella que tiene relación con "Escrito sobre el viento" como fue "Ángeles sin brillo" y también de guerra tenemos "La corte marcial de Billy Mitchell" con Gary Cooper intentando convencer a tó Dios que el avión es el futuro bélico y "Alas", primera película ganadora del Oscar, o incluso "Escrito bajo el sol" con ese amor que Frank "Spig" Wead dedicó a los que volaban. También podríamos hablar de "Aterriza como puedas 2" con el transbordador espacial y la que es quizás la primera película tipo "Aeropuerto" que se hizo nunca con John Wayne y dirigida por Wellman que es "The high and the mighty" a la que han bautizado en España con un título muy poco afortunado para su exhibición televisiva como "Escrito en el cielo".
Por cierto, estoy bastante de acuerdo en que "Plan de vuelo: desaparecida" es de una mediocridad casi vergonzante.
Abrazos acordes.

CARPET_WALLY dijo...

Es que la aviación es un tema muy atrayente, el hombre siempre quiso volar dicen, por eso se empeñaron "Aquellos chalados con sus locos cacharros" en conseguir mantenerse unos segundos más sobre el suelo. Y no olvidemos que la aviación tal y como preconizaba Gary Cooper como mencionas fue fundamental en la 2ª Guerra Mundial, aunque no tanto en la primera, aunque su gran mito el "baron Rojo" tuviese su propia peli en los 70 que a mi me aburrió bastante. Otro mito fue Limberh y su vuelo en solitario transoceanico y gracias a Wilder y a Stewart conocimos "El espiritú de San Luis". Y gracias a otro clásico, Howard hawks conocemos la camaradería de un cuadrilla de pilotos en la maravillosa "Solo los angeles tiene alas". Y es que los pilotos necesitan un angel para volar y que les proteja, eso hacía Spencer Tracy en la guerra con van Johnson en "Dos en el cielo" y en el mal remake de Spielberg lo hacia Dreyfuss en "Always", (gracias por Audrey no obstante, Steve).

Por cierto, que puesto a secuestrar habíamos olvidado que llegaron a seguestrar el "air Force One", menos mal que el presi era harrison Ford, que si llegan a se zapatero o Rajoy...

Y puesto a levantar el vuelo, recordemos que hasta en el desierto se pueden reconstruir aviones como hacían en "El vuelo del Fenix" como siempre mejor en la original.

Abrazos voladores

César Bardés dijo...

Hawks no era la primera vez que tocaba el tema en "Solo los ángeles tienen alas" sino que en los años treinta también había tocado la aviación bélica en "La escuadrilla del amanecer". Mitchum era el jefe de una escuadrilla con problemas aunque tenía mucho de melodrama en "Entre dos pasiones", de Dick Powell. Lo mismo pasaba con Spencer Tracy en "Treinta segundos sobre Tokyo", mandando a Van Johnson bombardear la capital japonesa como represalia por el ataque de Pearl Harbor. En la Primera Guerra Mundial, George Peppard y Ursula Andress se lo pasaban muy bien en la cama y en el aire en "Las águilas azules" (película mediocre pero con una gran banda sonora). Habría que mencionar una perfecta desconocida pero que a mí me gusta mucho que es "Los pasos del destino", de Ralph Nelson, con Glenn Ford reconstruyendo paso a paso todas las circunstancias de un nefasto accidente. William Holden probaba prototipos a reacción en "Al borde del infierno" con el fondo de Corea. Al igual que pasaba con Clark Gable en "Piloto de pruebas" o con John Wayne y Janet Leigh en la maldita "Amor a reacción". También tendríamos que tener un recuerdo para esa película "teen" de los ochenta que fue "Top gun" con Cruise, Edwards y McGillis o la comentada por aquí "Almas en la hoguera" con Gregory Peck mandando y teniendo problemas de conciencia. Algo así es lo que tenía también Rock Hudson en "Nido de águilas" y Howard Hughes tardó año y día en rodar la primera película con batallas aéreas como fue "Los ángeles del infierno".
Y no nos olvidemos a Charlton Heston, especialista en este tipo de papeles, con verdaderos problemas en la película "¡Alarma! Vuelo 502 secuestrado" o una interesante película de Sean Connery como jefe de seguridad en un aeropuerto y viéndoselas con unos secuestradores en "Aeropuerto S.O.S. Vuelo secuestrado".
Abrazos en business.

dexterzgz dijo...

También sería conveniente recordar que la mayor tragedia aérea fue recreada en el cine por Frank Marshall en "¡ Viven¡" fallida adaptación del arhiconocido best seller. Otros accidentes aéreos los de "Horizontes perdidos" o el de "Naúfragos".

Hablando de estrellados el que se la pegó hace poquito fue Almodóvar con "Los amantes pasajeros". También estrellada y reciente es "Aviones", una versión descafeinada de "Cars" en el aire de la que ni la Pixar se quiso responsablizar.

Claro que para elegir el avión más icónico del cine costaría elegir entre aquel que tomó Ilsa Lund a Lisboa o aquella avioneta que perseguía por los trigales al misterioso señor Kaplan.

Abrazos fumigados

César Bardés dijo...

El de "Náufragos" era un barco, a no ser que se te haya escapado la "s" con un dedo y quisieras decir el "Náufrago" de Hanks que, efectivamente, se estrellaba con una pelota de voleibol, sistema operativo como el de "Her" pero sin empatía, como dijo no sé quién.
Podríamos decir que esos dos aviones que citas son los más famosos, sin duda. Uno por su romanticismo, el otro por su tensión pero ambos maestros.
Por decir alguno más yo diría aquella sobre los controladores aéreos con John Cusack, Billy Bob Thornton y Angelina Jolie que se llamaba, creo, "Fuera de juego" o los enormes bemoles que tuvo Steve McQueen de echarse debajo de un avión de pasajeros mientras le pasaba por encima para despegar en "Bullitt".
Abrazos valientes.

dexterzgz dijo...

Quise decir la de Wilson, efectivamente. Otra película icónica y preciosa es "Solo los ángeles tienen alas". También de ambientes bélicos "Memphis Belle". Y en fin por seguir con aviones memorables por qué no recordar aquel de hélices que presidía la lucha entre Harrison Ford y un calvo forzudo al principio de "En busca del arca perdida".

Abrazos con látigo y sombrero

CARPET_WALLY dijo...

Bemoles le echo también denzel washington para girar el avión averiado harto de copas en "El vuelo". Porque hay pilotos muy admirados y también pilotas como Amy Adams en la olvidable y olvidad "Amelia". Y si no hay pilotos casi peor, porque el piloto automatico tipo HAL que iba a su bola en "Stealth, la amenaza invisible" era también un peligro.

Y recordemos al gran Clint metido en rusia para robar y pilotar un peligros prototipo en "FireFox".

Abrazos encubiertos

César Bardés dijo...

No nos olvidemos, por favor, del avión que llevaba unas bombas de hidrógeno hacia el fin del mundo en "Teléfono rojo, volamos hacia Moscú". Tampoco podemos olvidar el avión que desata todo el melodrama saciante que era "Caprichos del destino", de Pollack. El polvo de "Emmanuelle" en un avión está ahí, no lo podemos negar. E incluso el que se echa Jacqueline Bisset en "Ricas y famosas". En fin, que un avión da para mucho. Incluso para unos ratos de solaz para el alma y sosiego para el deseo.
Abrazos salidos.

CARPET_WALLY dijo...

Y en avión iban y venían Mel Gibson y Robert downey Jr, en esa compañia de la Cia en pleno Vietnam llamada "Air América" y no olvidemos que la mitad de la jornada laboral de Clooney transcurría en los aviones de "Up in the air". Incluso hubo uno que montó su propia linea aerea y se ganó bastantes problemas, era leo Di Caprio en "El aviador" de Martin como tantas veces hemos comentado.

Y si montar en un avión tiene consecuencias impredecibles también las tiene bajarse a tiempo de él, como los jovenzuelos de la pasable primera de la serie "Destino final" o no llegar nunca a cogerlo como Ben Affleck en "Algo que contar" o incluso sobrevivir a un accidente aerero como Leo Sbaraglia en "Intacto" o salvar a los supervivientes como Dustin hoffman en "Heroe por accidente".

Abrazos heroicos

César Bardés dijo...

Y en el avión era donde Cary Grant dirige una mirada inolvidable a Ingrid Bergman en "Encadenados". En avión también era donde Walter Matthau vuelve a encender el gusanillo de la sospecha a Kevin Costner en "JFK". En el aeropuerto era donde daba lugar el vuelo final entre esos hombres que podrían haber sido hermanos en "Heat", de Michael Mann. En avión se escapaba de la primera trifulca Indiana Jones en "El templo maldito" sin saber que el dueño de la línea era el mismo que le había armado el follón en busca de un diamante. En el aeropuerto y después de coger tren, autobús, avión y lo que hiciera falta Robert de Niro entrega a su némesis en la divertida "Huida a medianoche". En avión llegaba Meg Ryan a París para no ver nunca la Torre Eiffel en "French Kiss", de Kasdan. Y hay que reconocer que la visión de la muerte en el ala de un avión de "En los límites de la realidad", episodio dirigido por George Miller con John Lithgow de protagonista no era de lo más tranquilizador.
Abrazos desde la ventanilla.

CARPET_WALLY dijo...

Y hemos olvidado la estimable "El carnaval de las águilas" a mayor gloria de un Robert Redford muy en su papel de piloto acrobático.

Y puesto a ahcer acrobacias aereas, tendríamos que recordar el espectacular número músical de las chicas bailando sobre las alas de los aviones en "Volando hacia rio".

Abrazos danzarines.

César Bardés dijo...

Y digamos, quizá para concluir, que en avión van un buen montón de paracaidistas sin demasiada piedad en "El desafío de las águilas", de Brian Hutton con Richard Burton y Clint Eastwood en el pasaje y que Errol Flynn da ánimos a sus hombres en "Objetivo: Birmania" antes de sumergirse en la jungla más misteriosa.
Abrazos de seda.

CARPET_WALLY dijo...

Buen final para tan elevado transversal, mucho mejor que el que yo había recordado, porque si hemos hablado de cosas chungas que te pueden pasar en un avión ( secuestros, accidentes, virus, explosiones) y alguna no tan chunga como un buen polvo con una mujer cañon...no hemos comentado que mucho peor puede ser que sufras el ataque de un montón de zombias y que la única solución sea hacer explotar unagranada y mandar al pedo el avión entero y jugartela a la suerte de que sólo haya dos supervivientes, tu y tu amiguita, tal y como le pasaba a Brad Pitt en "Guerra mundial Z".

Y hablando de polvos aereos, hay que recordar que Leo di Caprio está muy ligado a esos temas no sólo por la comentada "El avidor", sino también por los intentos desfasados, alucinados y alucinogenos que terminan controlados gracias a maniatarle en "El lobo de Wall Street" y también porque una de las múltiples identidades que toma en "Atrapame si puedes" es la de copiloto de linea arerea.

En fin, no obstante convendría recordar aquel dialogo tan legendario de este tipo de transporte fílmico: "¿has estado alguna vez en una carcel turca?"

Abrazos desternillantes