jueves, 30 de noviembre de 2017

ASESINATO EN EL ORIENT EXPRESS (2017), de Kenneth Branagh

A la hora de abordar la adaptación cinematográfica de una creación literaria de cierta categoría, hay que tener sumo cuidado porque los mecanismos descritos sobre el papel, suelen tener una cierta premeditación que hace que, al más mínimo desliz, todo el conjunto se tambalee. En 1974, un director llamado Sidney Lumet realizó una obra con exquisito gusto, con especial atención a los detalles de la trama ideada por la gran Agatha Christie y dirigiendo a sus actores con extraordinaria precisión. El reto que Kenneth Branagh tenía ante sí era de envergadura y, lamentablemente, no ha sabido llevar la investigación hacia la lógica que la historia siempre ha reclamado.
Bien es verdad que su primer obstáculo está en los actores. Ya no hay nombres como aquellos, capaces de coger a un personaje, en principio, secundario, y dotarlos de un empaque de prestigio y profesionalidad. Y, hasta cierto punto, eso puede ser disculpable. Sin embargo, cuando el conjunto se olvida de algunas cosas, camina hacia un desenlace en el que es difícil reconocer al carismático Hércules Poirot, se construye a los distintos caracteres con precipitación y con un equivocado sentido de la espectacularidad y, por si fuera poco, se introducen algunas escenas de acción, con tiroteos incluidos, en el reducido espacio en el que ocurren los hechos, entonces es cuando la tostada está demasiado quemada, el té toma un sabor amargo y el pudim parece cocinado con sal gorda.
Debería de haber sido un encargo fácil para un director que proviene del medio teatral y, desde luego, Branagh asombra con algunas de sus planificaciones, pero decepciona en su narrativa que llega a ser confusa y sin fuerza. No tiene sentido colocar a Poirot en un dilema sobre la verdad y la mentira. Tampoco hace falta sobredimensionar a un malvado que sólo necesita unas pinceladas de crueldad. Resulta demasiado acartonado el uso del ordenador para establecer el aislamiento del mítico expreso de lujo. Algunos diálogos son tan simples que se echa de menos la atención cuidadosa a los interrogatorios para proporcionar suficientes pistas al espectador para que intente resolver el enigma por sí solo. Sólo hay un aspecto en el que Branagh acierta y es en la banda sonora de Patrick Doyle aunque no deja de ser sorprendente el aire melancólico que se desprende de ella en los últimos pasos del misterio. Parece que, al final, se ha perpetrado un homicidio con premeditación hacia la maravillosa novela de Agatha Christie y hacia aquella primera y mítica versión de Lumet.

Y es que los caminos de la justicia suelen ser tortuosos y, por ello, deben de ser bastante más diáfanos que el ridículo que supone presentar a un personaje como si fuera un peligroso e iracundo experto en artes marciales, o desaprovechar de forma casi insultante a intérpretes de la categoría de Judi Dench o Derek Jacobi, o resolver de forma absurda algunos de los elementos claves del asesinato. Con esta versión sin alma ni ambiente caldeado, Branagh demuestra que no aprendió nada desde que realizó una nueva mirada sobre La huella, de Mankiewicz y que su lugar sigue estando entre las letras de algún que otro bardo inmortal. Sólo así conseguirá la absolución de unas células grises que prometían mucho, mucho más. 

7 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Para mi, la película no es que fuera decepcionante si no directamente irritante. tan irritante como el Poirot que se inventa Branagh.

Ese inicio en Jerusalem burdo y pretendidamente chistoso ya suponía algo muy preocupante, pero era el comienzo de algo que iba a ser mucho peor.

Hay varias cosas que Kenneth no ha respetado en su versión, una falta de respeto no sólo hacía la película de Lumet si no también al propio espíritu de la novela de tía Agatha.

Si algo caracteriza las novelas de Christie, además de su fértil mente para imaginar intrincados crímenes y su sorprendente resolución, es la importancia de los personajes. Su Miss Marple basaba gran parte de sus increíbles deducciones buceando en el alma de los implicados en la trama, para Poirot también era muy importante lo que se escuchaba y los comportamientos de los sospechosos. Sin embargo aquí Kenneth minimiza, miniaturiza, invisibiliza a todos y cada unos de los pasajeros de ese atrapado tren. Sólo importa su rostro, sus carreras, sus histrionismos, su duda ética, sus movimientos y sus aspavientos. ¿El crimen? Ni eso importa, ni está bien contado, ni resulta de interés (para nadie), las pistas falsas, las deducciones...todo eso se cuenta en un flashback con cierta prisa porque tampoco interesa demasiado. Y existe el asesinato y la investigación porque hubiera sido muy fuerte poner el título de la novela y contar otra cosa, pero realmente lo que ha hecho Kenneth es contarnos otra cosa. Y encima mal.

Sólo salvaría algunos planos interesantes y visualmente muy aceptables (el cenital en el pasillo del tren , por ejemplo) y Michelle Pfeiffer, la única que ha tenido cierta cancha para hacer un personaje. El resto incluida la Dench, nuestra pobre Pe o el mismo Dafoe...¿eran personajes o cameos?

Cuando Dex le metió entre rejas el viernes de estrenos no sabíamos aun que la condena debía ser mucho mayor.

Abrazos nevados

dexterzgz dijo...

No quiero hacer demasiada sangre, porque el Kenneth es un mozo que me cae bien y tiendo a ser condescendiente con esas cosas. Ahora bien, una cosa no quita la otra, y creo que aquí el amigo se ha columpiado a base de bien (ves, esto me lo hace Guy Ritchie y le fusilo sin piedad).

Para empezar creo que Branagh maneja un libro tan archiconocido ya sea vía cine o vía literatura que se hace indispensable aportar algo nuevo. Es algo que se le daba de maravilla con los Shakespeare porque se notaba que sabía donde pisaba (con por supuesto la magistral versión de "Hamlet" a la cabeza). Aquí Kenneth no aporta nada, se limita a contar la historia sin demasiada gracia, sin alma y sin corazón, con diálogos cojos que generan situaciones incómodas. Toma soluciones poco acertadas en lo que a la puesta en escena se refiere, por no hablar del uso y abuso de la digitalización, que la verdad acabé mareado de tanta panorámica.

Otra cosa, el reparto. Desaprovechado como no podía ser de otra forma. Solo la Pfiefer se salva de la quema. Y desproporcionado. Teniendo por ahí como dices a la Dench o a Jacobi, Branagh opta en un momento dado por otorgarle cierto protagonismo a la chica de "Star Wars" y francamente... (para colmo creo recordar que en la versión de Lumet este personaje lo interpretaba ¡¡ Vanessa Redgrave ¡¡¡

Lo dejaré en entretenida sin más y por ser vos quien sos.

Lo mejor: la Pfeiffer y la banda sonora
Lo peor: lo que le dice al final el guarda de la estación a Hercules de que se ha cometido un asesinato en Egipto y tiene que ir a resolverlo. Secuela habemus, me temo.

Por favor, Kenneth, déjate de Thors y de libros de caballerías y vuelve a tus Shakespeares.

Abrazos con mostacho

CARPET_WALLY dijo...

Pues si, muy curioso lo del final y el asesinato en el Nilo, mucho más teniendo en cuenta que el crimen sucede mientras Poirot viaja en el crucero junto con el resto, en ningún caso el asesinato ya se ha producido y llega él a resolverlo. No creo que haya secuela, pero desde luego lo que plantea en ese final no concuerda con la novela.

Otra cosa es que a Kenneth le dé igual, si total el asesinato le importa muy poco, como aquí.

Abrazos a vapor

César Bardés dijo...

Bueno, pues por una vez creo que estamos bastante de acuerdo. Comprendo que llegue a ser irritante (yo es que iba bastante preparado porque no me fiaba nada de nada del intento) y que a mí, sencillamente, me decepcionara porque Branagh, cuando quiere, sabe contar y aquí ni sabe ni, sospecho, quiere.
Creo que, como bien dice Carpet, hay cosillas de la planificación que no están mal. Branagh sabe mover la cámara para darle grandeza al asunto, pero se equivoca de cabo a rabo desde el principio. Y sí, parece como que hay una falta de respeto hacia la versión de Lumet. No me creí su Poirot en ningún momento (Poirot puede ser extravagante, pero no maniático. El detalle de los huevos me parece simplemente tonto), creo que no respeta nada a Lady Ágatha, ni siquiera con su caracterización de Poirot. Me reafirmo en mi convicción de que Albert Finney es el Poirot ideal y que lo que hizo él no lo ha vuelto a hacer nadie. Ni Ustinov, ni Suchet, ni nadie (a pesar de todo, cuando se hizo la otra versión Lady Ágatha se quejó del bigote de Finney puesto que ella lo había imaginado mucho más del estilo del que lleva Suchet).
Además parece como que Branagh tiene una desgana enorme en los resquicios lógicos de la historia (aquí sí que le pido lógica al asunto, ya ves tú). El tren no es que quede bloqueado...descarrila...¿cómo diablos lo vuelven a encarrilar? Y además, si llegan los trabajadores...¿por qué no llega la grúa? Y aún y todo. En la primera noche, vemos el fijador del bigote de Poirot. En la segunda ya se le olvida...¿de verdad ése es el mimo con el que haces un personaje?
Por otro lado...¿un dilema final sobre la verdad y la mentira para Poirot en ese esperpéntico escenario de un túnel con todos los implicados sentados...como "La última cena" de Leonardo? ¿En serio? ¿Con un revólver encima de la mesa y Poirot diciendo lo que dice?
Poirot con un pasado romántico y llevando una foto de su amada. Si no recuerdo mal, el único recuerdo amoroso de Poirot es el de una condesa rusa de la que jamás llegamos a saber su nombre, ni su físico, ni sus circunstancias. Aquí la ponen ¡¡¡de inspiración!!!
Interpretaciones pésimas, como si los actores estuvieran perdidos. No me gustó nada Penélope, ni Dafoe, ni Judi Dench en las dos escenas que tiene, ni Derek Jacobi que parece querer destilar algo de brillantez, ni el espanto de Johnny Depp con sus caras evidentes de "soy un malvado, ha...a ver quién me tose". Es verdad que la Pfeiffer está por encima, pero tal y como le han dibujado el personaje es horrible (lo de la aparición del cuchillo es de traca de feria).
¿Ves? En lo único en lo que puedo estar un poco más en desacuerdo es en la apreciación de Dex sobre Daisy Ridley. A mí me parece que da el pego. Por supuesto, le falta mucho para llegar a la altura de Vanessa Redgrave...pero ¿no crees que eso también le pasa a Pé con respecto a Ingrid Bergman?
Las dos escenas de acción (lo del disparo "quirúrgico" es para nota). Y me parece un error el "flashback" del asesinato en sí. Así como que los antecedentes del crimen que da lugar a éste se vayan descubriendo según Poirot avanza y sea de palabra, convirtiendo la trama en algo farragoso y bastante leve.
Y otro error más. No nos enseña el cadáver. Lumet era lo primero que hacía con la presencia de Bouc (un personaje que aquí es como de risa) y del doctor griego, aquí convenientemente sustituido por un doctor negro que, además, sustituye a Connery tratando de cumplir con la cuota de las minorías. Nos falta un chino, porque también hay dos hispanos...¡dos!
Terrible. Es cierto que cuando envié el artículo al periódico, el dire me contestó con algo que me hizo pensar: "Pedir que esta versión fuera mejor que el original es de locos...y entiendo que lo veas así...pero piensa que, a lo mejor, ha descubierto a dos o tres jovencitos el personaje de Hércules Poirot".
Abrazos desde el vagón restaurante.

César Bardés dijo...

Ah, y en cuanto la referencia final a "Muerte en el Nilo"...no sé cómo tomármelo. Fíjate que dudo lo de la secuela. Lo del homenaje, visto todo lo anterior, me suena a que tampoco...y entonces me calé el bigote y me dije...¿No será una referencia a "Poirot en Egipto" antes que a "Muerte en el Nilo"? Lo dejo ahí.
Abrazos criptográficos.

CARPET_WALLY dijo...

Bueno, si no recuerdo mal, "Muerte en el Nilo" y "Poirot en Egipto" son la misma cosa, la primera es la versión cine/televisión (a veces parece más televisiva que otra cosa) de la segunda que es la novela de Lady Agatha.

Si, todo está tan mal contado que dudo que haya dos o tres jovencitos a los que haya hecho conocer a Poirot (si eso es lo que esperasen encontrar en una novela de la Crhistie se decepcionarían mucho).
Fijate que puestos a revisar un personaje me parece mucho más honesto lo que hace Ritchie con Holmes. De primeras se inventa un caso nuevo sin ninguna referencia ni literaria ni cinematográfica. A partir de ahí ya puede jugar a su propia interpretación del genial detective.
Brannagh no hace eso, nos cuenta una historia archiconocida pero lo hace como sin ganas. ¿De verdad veis que el crimen y su resolución es importante para Kenneth?, pero si como bien decís lo va resolviendo sobre la marcha, enlazando los personajes al crimen original con una facilidad pasmosa como si los conociera a todos antes de montarse en el tren. Poirot no discurre, no es el mejor utilizando las células grises, es simplemente un tipo con una percepción fuera de lo común de los desequilibrios...ufff, venga, vale, te lo compro, pero lo de la pisada de la mierda al inicio...venga ya, Poirot pisando una mierda y encima pisandola con el otro pie....¿No había otra gracia más aceptable? Poirot tan atildado manchando los zapatos...Que no, que no.

Pero olvidémonos de Lumet y su magnífica versión. Lo del cuchillo, lo del botón, la bata de seda con el dragón, los ruidos....según la reconstrucción del crimen, la bata, el ruido y la voz que tranquiliza al revisor es posterior al asesinato, Y Poirot alerta se asoma para verlo cuando escucha los ruidos...¿No escucha nada cuando 12 personas entran en el habitaculo contiguo y tapan la boca y sujetan a Depp mientras lo acuchillan?...Que esa es otra, ¿No le habían dormido con somnifero?. ¿Y el reloj? ¿Que importancia tiene en la historia si no se le menciona más que en un par de momentos como una pista menor?...Joder que era para que Poirot se despistara sobre el momento del crimen y las cosas que vio en el pasillo.

Yo es que no sé lo que le ha pasado al bueno de Kenneth, si se le acabaron las ganas a mitad de rodaje, si la película era tan mala y tan mal interpretada que los productores le dijeron que cortara cosas y tuvo que montar como pudo algo que tuviera cierto sentido, pero poco.

Y ese final, matenme, no me mato yo...Una vergüenza.

Abrazos con billete.

César Bardés dijo...

Pues tienes toda la razón. Se me han trastabillado los títulos y ni siquiera he acertado. Conozco todos los casos de Poirot (Agatha Christie fue mi primera pasión literaria y "El misterioso caso de Styles", probablemente, el primer libro que leí nunca) y se me ha confundido con "Asesinato en Mesopotamia" que también le encargan la resolución de un asesinato, pero da igual, porque él se encuentra allí de visita. La memoria juega estas malas pasadas.
Lo de Ritchie con Holmes es más honesto, entre otras cosas, porque se acerca mucho al espíritu de "House" que, como bien sabéis, es un trasunto del propio Holmes. Sospecho que las motivaciones de Branagh para dirigir esta película tienen que ver con el típico "te dejo dirigir ésta, que es la que te interesa, si me diriges "Asesinato en el Orient Express" que tengo los derechos", tal vez me equivoque porque la trayectoria de Branagh en los últimos tiempos es sencillamente errática.
Es cierto que todo lo destila Branagh como sin ganas. Lo de la mierda también me quedé ojiplático. Eso es algo que Poirot nunca haría, como tampoco haría lo del revólver del final. Toda la preparación del asesinato está mal llevada, mal ejecutada (e, insisto, el "flashback" que siempre resuelve las historias está realizado con los pies). Incluso el hallazgo del anónimo descifrado con una lámpara de petróleo, hablan con los trabajadores...luego aislados no están, precisamente. Si los trabajadores llegan hasta allí, les podrían trasladar a todos a la estación más cercana, vamos digo yo. Y además, baja con la pistola y les dice que nadie se mueva y que nadie se va a ir de aquí...desnaturaliza toda la novela, no tiene ningún sentido.
De ahí que en el artículo diga que hay que andarse con mucho cuidado a la hora de tocar todas esas cosas, porque a la mínima el conjunto se tambalea. Y aquí no tocan una o dos, tocan la intemerata.
Por cierto...¿se puede diseñar a un personaje de forma algo más absurda de que como se diseña al Conde Andrenyi? ¿Y a la colgada de su esposa? La historia, como bien dices, le importa bastante poco a Branagh...parece que le interesa más el personaje...pero no el personaje original, sino el personaje que le interesa a él. Ni siquiera su caracterización es convincente. Yo creo que el error está servido y lo peor es que me temo que ha tenido un taquillaje más que aceptable.
Abrazos con llave maestra (que, por cierto, no se utiliza nunca)